Lo echo de menos. Lo echo mucho de menos. Tengo ganas de volver a ver aquel Valencia al que David Albelda hacía referencia días atrás en sala de prensa. Ese equipo que asustaba, que daba miedo, que iba sin temor a ningún campo y que tenía un hambre de victoria superior a cualquier otro equipo.
Efectivamente, como dijo el capitán sin brazalete, ese Valencia era el del doblete, un equipo que iba a Madrid con sed de victoria, con ansia por demostrar que Valencia y el valencianismo no tienen nada que envidiarle a todos aquellos que se creen los reyes del mundo y que menosprecian al resto por no vivir en la capital de España y echo de menos un Valencia que vaya al Camp Nou y haga temblar a Laporta, que no se arrugue ante cien mil espectadores y que defienda los intereses del Valencia y de Valencia demostrando que este equipo y esta entidad merecen un respeto.
Y ahora no tenemos nada de eso. Tenemos un equipo que antes de empezar el partido se abraza a los jugadores del Real Madrid durante el saludo antes de arrancar el partido y tenemos unos jugadores que se dedican a cambiarse las camisetas y a contarse batallatias con los Casillas, Salgado, Xabi Alonso y compañia en vez de mostrar rabia por perder 2-0 y haber hecho un partido pésimo.
Y ahora tenemos jugadores que andan, que se pasean por el campo, que exigen una oportunidad y luego no la aprovechan y que como bien dice Manuel Llorente parece que lejos de Mestalla tienen miedo, poca ambición y que no están dejando el escudo del Valencia todo lo alta que deberían.
Y quizás tenemos lo que nos merecemos, porque somos nosotros, prensa y afición, los que les ensalzamos y alabamos a Silva cuando marca dos goles ante el Athletic Club de Bilbao pero no le críticamos cuando pasan dos, tres y hasta cuatro partidos y no da señales de vida...los que animamos a Vicente porque en tres partidos hacen dos buenos centros pero los que no buscamos ni preguntamos los motivos de una lesión que dura demasiados años...los que decimos que Miguel es uno de los mejores laterales derechos del mundo cuando está en forma y cuando pasa la noche en el calabozo, dos semanas después vuelve a vestir la camiseta del Valencia y así con todos y cada uno de los jugadores.
Ya lo dijo Figo hace pocos días respecto a la situación actual de Pellegrini en el Real Madrid: "es más fácil eliminar a uno que a muchos". Lo que pasa es que ese problema no es solo del Real Madrid, también se da en el Valencia y después de perder en el Bernabéu todas las críticas van hacia el mismo, hacia el de siempre.
Seguramente Unai tendrá gran parte de culpa de muchas de las cosas que están pasando esta temporada, pero creo que ya es hora de que los jugadores carguen con su responsabilidad. Me parece perfecto las palabras que Llorente le lleva dedicando las últimas semanas a Emery, pero creo que el presidente tan valiente que es para poner en entredicho la forma de trabajar del entrenador, también debería serlo para poner en su sitio a más de un jugador de la plantilla.
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9.30: Sesión de trabajo en la C.Deportiva.
Descanso del primer equipo.
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